Se siguen produciendo réplicas. Y el número de fallecidos no deja de aumentar. Pero también las dudas sobre si una parte de las terribles consecuencias del terremoto que sacudió el centro de Italia durante la madrugada del miércoles se debe a negligencias en la construcción o la rehabilitación de algunos edificios en una zona conocida por su gran actividad sÃsmica. El gobierno de Matteo Renzi se encuentra ahora ante el desafÃo de reconstruir con rapidez, transparencia y eficacia los pueblos afectados —algunos de ellos casi borrados del mapa—y no repetir el fiasco de Silvio Berlusconi tras el Terremot que golpeo en 2009 la vecina localidad de LAquila siete años después, un buen número de afectados sigue viviendo en barracones prefabricados y una parte de los fondos destinados a la reconstrucción se perdió por el sumidero de la burocracia y la corrupción. Por el momento, el primer ministro ha anunciado una ayuda de 50 millones de euros y ha declarado el estado de emergencia.
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