La pandemia dejó a miles de argentinos varados en distintas partes del mundo. Pero cuando estás con un embarazo avanzado, el reloj corre más rápido que nunca. Eso le pasó a Victoria Núñez y José Machnuk, que atravesaron dÃas con sensaciones encontradas: de felicidad porque serán padres de mellizos; de angustia, porque quedaron atrapados en Australia, sin dinero suficiente para costear el embarazo y sin una fecha de regreso.
José y Victoria son una de las tantas parejas que deciden viajar por el mundo durante un tiempo. VivÃan en Australia cuando se enteraron que estaba embarazada. Buena parte de sus ahorros se les fueron en los primeros controles porque no tenÃan seguro social. “Con una sola consulta y un estudio de sangre se nos van todos los fondosâ€, admite Victoria. Ahà decidieron volverse a la Argentina para tener a los mellizos y sacaron un pasaje para el 22 de marzo.
Una semana antes, el gobierno argentino decidió cerrar las fronteras ante el avance de la pandemia. De repente se vieron en una carrera contrarreloj: tenÃan que volverse antes de que el embarazo avance lo suficiente como para que sea un riesgo subirse al avión. En ese momento, tenÃan un embarazo de 23 semanas. “Mi miedo es llegar a la semana 30 que ahà se considera embarazo de riesgo. ¿Dónde voy a parir? ¿Voy a estar acompañada de mis seres queridos? Es total incertidumbreâ€, confiesa Victoria.
Su historia se hizo viral a través de Varados en Australia, un grupo de argentinos que se juntaron para hacer visible su reclamo. Fueron semanas de mucha angustia. “Me siento atado de pies y manosâ€, admite José. “No puedo evitar largarme a llorar y enojarme con la embajada, la aerolÃnea, el coronavirus. ¿Por qué nos está tocando esto ahora? Es algo surrealistaâ€.
De la nada, apareció una oportunidad para viajar de manera inminente. Ahà empezó un raid intenso. El 21 de mayo se subieron a un micro para trasladarse casi 1000 kilómetros desde Brisbane a Sidney. Ahà se tomaron un vuelo que pareció interminable. 38 horas de vuelo y unas cuantas escalas. El 24 aterrizaron en Ezeiza y se fueron directo a Santa Rosa, la capital pampeana, donde estuvieron aislados en un hotel durante 15 dÃas. La llevaron a hacerse los controles.
“Aprendimos que todo, en cierta forma, tiene una solución. Vicky fue una guerreraâ€, dice José. Ya están en General Pico, con la familia de Victoria. En pocos dÃas, los mellizos nacerán en el lugar que ellos siempre quisieron. Un premio al esfuerzo y la fe de sus padres. “La historia que tenemos para contarle. Va a ser como una novelaâ€, cierra él.
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