“Desde la comuna asistimos con lo poco que tenemos pero el pescador se encuentra complicado porque hasta la naturaleza se nos reveló con la increÃble bajada del rÃo Paranáâ€, aseguró Sandra Aguirre, presidenta comunal de Puerto Gaboto.
Su preocupación no es para menos, ya que en los últimos dÃas el citado rÃo sufrió una de las bajadas que marcó un nuevo récord histórico, inclusive más importante que la de 1971. El rÃo redujo tanto su caudal que hay trechos donde la gente puede cruzar al otro lado a pie o a caballo.
“En este momento que sale poco pescado, hay tres camiones cargando en Gaboto con un promedio diario de 1.000 kilos de sábalo cada uno, pero en otros tiempos en que salÃa mucho se pueden cargar entre 5.000 y 6.000 kilos, pero ahora el rÃo está muy bajoâ€, confesó Gastón Iglesia, el fiscalizador oficial de pesca de la Comuna de Puerto Gaboto.
A la bajada histórica del rÃo, se deben sumar las dificultades de la invasión de langostas y el dengue, que es un problema severo con más de 3.700 casos en Santa Fe. Por suerte según el Ministerio de Salud de la provincia no se reportan desde hace varios dÃas nuevos casos de COVID-19. Eso no quiere decir que no sufra el Coronavirus, ya que cuenta con 244 casos confirmados en la provincia al dÃa de la fecha, pero vienen haciendo un buen trabajo en no aumentar la propagación del virus. Puerto Gaboto no tuvo casos positivos y las autoridades comunales pretenden seguir teniendo al pueblo “blindado†para sostener esta tendencia.
Entre aquellos casos excepcionales que le buscan la vuelta, está sin duda Gustavo Barriera, dueño de la panaderÃa más importante de Puerto Gaboto “El Viejo Yoryi†desde 1995. “Me hice cargo de la profesión de mi abuelo y le puse su nombre a la panaderÃa. Uno atraviesa esta situación en un pueblo donde la circulación de gente es menor, donde no es como las grandes urbes, sino que acá uno tiene llegada de proximidad con el cliente. Cayó drásticamente la venta de salón, pero por suerte desde hace años reparto a otros pueblos mercaderÃa y quiero comenzar con el delivery. Hoy en dÃa la gente tiene tiempo para producir los panificados en su casa y se hace difÃcil competir. Por el momento llevamos pan y facturas a: Oliveros, Maciel, Monje, Barrancas, comedores, hospitales y a locales particulares también, tomando todos los recaudos y permisos necesarios para hacerlo de manera segura para todos. Hay que entender que estamos llevando una nueva vida y mientras tanto tendremos que aprender cómo convivir con este virus. Me preocupa porque nuestra economÃa está muy golpeada, hay impuestos que seguir pagando y los precios no paran de subirâ€, contó Gustavo.

A pesar de que la rueda de la economÃa sigue girando, no es fácil mantener una panaderÃa con más de 8 empleados como es el caso. Si bien los productos se siguen distribuyendo a otros pueblos, la caÃda de las ventas directas ha bajado vertiginosamente. El sistema de take away ya habilitado en algunas grandes urbes, está siendo evaluado en pueblos como Puerto Gaboto, ya que es una modalidad que promete sostenerse por un largo tiempo. “Ahora la venta es para venir, comprar y llevar, ya no se puede venir como antes a tomar un café. Las pérdidas del mes de abril marcan una caÃda del 67% en venta al público respecto a febreroâ€, afirmó Barriera.
Turismo
Según estadÃsticas oficiales el pueblo recibe un promedio de más de 2.000 turistas por fin de semana, es decir casi el 50% de su población. Esto claramente repercute en su economÃa local ya que ellos mismos llaman a esta actividad la “fábrica sin humoâ€. Los locales comerciales trabajan sin cesar y muchos pueblerinos aprovechan la ocasión para cocinar empanadas, pan casero, tortas fritas y otras comidas que salen a vender a los turistas que disfrutan del paseo ribereño frente al Coronda.
Pero esta actividad también se vio golpeada por la cuarentena impuesta. “Desde que se dictó la cuarentena, se suspendieron los ingresos de turistas a cabañas y alojamientos. Los caminos alternativos para llegar al pueblo están prohibidos y sólo se puede ingresar por la ruta principal, únicamente habilitada para gente del pueblo. La policÃa está allà y controla el ingreso. Se devolvió el dinero de las reservas y se perdió también el dinero de la bajada de las lanchas, que para Gaboto representa una pérdida económica grande. El icónico restaurant de pescado Pinocho tuvo que cancelar las 600 reservas hechas para Semana Santa. Gaboto está viviendo una situación bastante difÃcilâ€, aseguró Sandra Aguirre.
Con todos sus caminos cerrados y la imposibilidad de movilidad de la gente, los comercios locales sufrieron una gran pérdida económica que agrava la situación.
Puerto Gaboto descubrió ya hace unos años que podÃa poner en valor la industria del turismo. “El 2020 era un año de inflexión porque trabajarÃamos en la creación del parque arqueológico junto con España. Además, avanzarÃamos en la construcción de un parque nacional en conjunto con el gobierno de la provincia, como también obras públicas necesarias para acompañar el crecimiento del turismo cultural como ser visitas de colegios litoraleños. Esperemos que todo pase pronto porque estamos realmente muy perjudicadosâ€, afirmó Sandra.

Este pueblo, como tantos otros habÃa encontrado en el turismo y su historia, un modo de mover la economÃa. La localidad de Puerto Gaboto es considerada la primera fundación de Sudamérica, allá por 1527, por el navegante Sebastián Gaboto. Olvidado, como tantos otros por la historia Argentina, el pueblo busca contar su historia además de las bellezas naturales que el lugar presenta. Pero el virus, la baja del rÃo, el dengue y las plagas, hicieron que los turistas amantes de la pesca, la isla y el rÃo dejaran de visitarlo, llevando la economÃa local al borde del colapso.
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